Home Dinero Tu bolsillo Prepará tus cuentas para la economía que viene!

Hasta el Gobierno reconoció que la inflación de enero fue la más alta en casi diez años (3,7% oficial, la real fue un poco más alta) asique ya no tenés excusa para hacerte la distraída y no ponerte seriamente a pensar cómo vas a encarar el año en lo que a tus cuentas se refiere. No somos alarmistas y hasta es probable que seas una afortunada que ni siquiera tiene problemas para afrontar los mayores costos, aún así, la idea es que uses tus recursos de manera inteligente y no los dilapides gastando de más por no prestar atención. O, peor, que no llegues a fin de mes por gastar mal y sin prestar atención a qué estás pagando.

Por eso, lo primero es pintarte un panorama de cómo viene el plan de aumentos  y cómo pueden quedar afectadas tus cuentas. Lo segundo que vamos a plantearte es un paso a paso para que puedas armarte un plan que te permita hacerle frente a todos tus pagos.

Veamos:

  • Las subas con las que arrancó el año, como naftas, peajes, transporte y todos los precios de los supermercados, no alcanzaron todavía su techo. Gran parte del aumento se debió a la devaluación de fines de enero pero gran parte también venía de antes. La inflación no empezó el mes pasado. Por eso, si bien el impacto de la suba del dólar irá amortiguándose (si es que sigue estable durante un tiempito), el aumento de precios persistirá.  Por ejemplo, el seguro del auto y hasta la patente pueden todavía reflejar impactos.
  •  En febrero aumentaron las prepagas (entre 8 y 9%), algo que estaba previsto y anunciado con la correspondiente cartita de la empresa s sus afiliados, pero la gran “sorpresa” son los colegios. Ya en diciembre del año pasado los colegios privados comunicaron a los padres, como todos los años, la previsión de aumento para el año siguiente: entre 20 y 25%. Parece que se quedaron cortos porque ahora, a dos semanas del inicio de clases, las instituciones están comunicando un aumento de 10% adicional en la cuota, para anticiparse al resultado de las negociaciones salariales de los docentes. Vale decir que, en la mayoría de los casos, no suelen aplicar nuevos incrementos durante el año.
  •  Aún no es oficial ni se sabe el mecanismo que se aplicará pero es prácticamente un hecho que se eliminarán los subsidios a las tarifas de gas, agua y electricidad. Es importante tener este incremento en el radar porque el impacto no será menor: los montos de las facturas pueden triplicarse respecto de lo que estás pagando hoy.  Para tener una idea más exacta, no tenés más que fijarte en las facturas que te llegan a cuánto asciende el monto que te subsidian (está aclarado) y sumarlo a lo que efectivamente pagás. En términos promedio, una familia tipo que tiene un consumo de 150 pesos de gas puede pasar a pagar 500 pesos. En electricidad, las nuevas facturas pueden llegar a 700 pesos.
  • Es cierto que sería extraño que impongan el aumento de tarifas de un golpe pero la gradualidad va a estar más enfocada a los sectores que realmente lo necesitan. Si no estás en este segmento, el ritmo de suba será seguramente más acentuado. Prevélo.

 

Qué podés hacer para evitar la bancarrota

1)      Los gastos. Más que nunca es imprescindible que tengas una idea clara de todos tus gastos. Hacé la lista, anotá todo y ordenálo por nivel de importancia.

2)      Priorizá los pagos. De la lista anterior sugirá el monto de cada gasto y también su prioridad. Es decir, qué es más importante pagar y qué es un gasto relativamente de segundo plano. La idea de este ejercicio es que pagues sin sobresaltos y te asegures los bienes y servicios que te resultan imprescindibles y no que, por pagar apurada las tres cuotas que debés del gimnasio, después te quedes corta para pagar la nueva cuota del colegio de los chicos o tengas que caer en el pago mínimo de la tarjeta.

3)      Realismo. Es importante que a las proyecciones que te estamos recomendando hacer de tus gastos le apliques porcentaje de incremento, en general cercano a 30%. No sólo a los gastos cotidianos como el súper sino, fundamentalmente, a los gastos “estructurales”: alquiler, servicios básicos (gas, luz, agua, teléfono), expensas, etc. En este punto es importante que tengas en cuenta la posible eliminación de subsidios. La idea es estar preparada.

4)      Plan de ajuste. Es probable que todos estos incrementos le ganen al aumento en tus ingresos por lo cual es altamente probable que tengas que hacer una reasignación de recursos para destinarle más plata al pago de cuestiones básicas y restarle a la pelu, las salidas, incluso los regalos de los chicos. No te deprimas, es probable que sólo sea temporario. Mejorar parar ahora que tener que pagar fortunas más adelante.

5)      Armá colchón. Si tenés la posibilidad y todavía te sobran unos pesos por mes, una buena idea para estar tranquila es que te armes un colchón o red de contigencia. La idea es que tengas un monto relativamente a mano para acceder en caso de que no te alcance en los próximos meses con tus ingresos habituales. Podés hacer un plazo fijo o, si la AFIP te lo permite, pasarlo a dólares y después lo vas cambiando si es  que te resulta necesario. Eso sí, no dejes plata que no vas a usar en el corto plazo en la caja de ahorro porque, ya sabés, estás perdiendo poder de compra. Mejor, en ese caso, comprar por anticipado lo que seguro vas a consumir así liberás recursos en el futuro que puedas destinar a los nuevos costos que surgirán en el año.

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