Home Enterate Elecciones: pax cambiaria interrumpida

por vporce – 31

La suba del dólar por encima de $ 18 permitió una leve recuperación de la competitividad y se prevé un impacto acotado en el nivel de precios. Qué pasará con el dólar en los días previos a  elecciones PASO 2017. La incógnita ahora es cómo se comportará el mercado a medida que se acerquen las elecciones y si se cumplirá el pronóstico oficial de $ 18 a fin de año.

Hasta abril la preocupación pasaba por que el dólar no paraba de caer. Llegó a tocar los $ 15. Desde mayo, tuvo un corrimiento en dos tramos: primero fue el “efecto Temer” y el ruido que generó Brasil, que lo subió a $ 16. Mes y medio después, el combo de la decisión de MSCI que sigue considerando al país un “mercado de frontera” (se esperaba un upgrade a “país emergente”) y el clima preelectoral lo empujaron por encima de $ 18.

Lo que pasó

En las últimas semanas de junio y la primera de julio el valor del dólar en el mercado minorista acumuló una suba del 8%. Alcanzó los $ 18,20 en las mañanas de la City, hasta que las ventas de bancos llevaron a pensar que era su techo y generaron que el agro se decidiera a liquidar divisas. El Banco Central (BCRA) lo dejó fluctuar y solo atinó a subir la tasa de interés

Alerta: elecciones PASO 2017

A los argentinos el dólar los pone nerviosos. Casi una máxima que podría tener un impacto electoral. La reaparición con fuerza de Cristina Fernández –con grandes posibilidades en las elecciones– y los perfiles de los candidatos que ya presentaron sus listas hace que los agentes económicos se pasen de los pesos a los dólares. “La principal incertidumbre o ruido es que se corre el tipo de cambio en mitad de la contienda electoral, donde el mercado se plantea escenarios binarios por las elecciones, y nadie lo frena”, destaca Dal Poggetto.

Efecto devaluación

Aunque los economistas coinciden en que la “mini corrida” o “recuperación” del dólar no es preocupante, admiten que tampoco será inocua. “Es difícil romper la inercia por las presiones de costos”, explica Marina Dal Poggetto, directora del estudio Bein. “Todo el mundo traslada las presiones de costos a precios en la medida en que no se desplomen las ventas. Si el nivel de actividad lo permite, se traslada a los precios”, añade.

Además, en julio, la devaluación del peso coincide con el aumento en las prepagas, las expensas, la nafta, el servicio doméstico y los cigarrillos, lo que de por sí agregaría un punto al IPC. “Hay exceso de pesos. Si el tipo de cambio sube, la devaluación se va a trasladar a precios rápidamente”, concluye Giacomini. Para el economista es por eso que la clave está en eliminar el desequilibrio monetario. “Nada justifica un aumento de la base monetaria nominal (real) del 10% (8.6%), lo cual constituye un desequilibrio monetario que, si el BCRA no corrige “por las buenas”, el mercado eliminará “por las malas” vía aceleración inflacionaria durante (probablemente) el segundo semestre de 2017”, admite.

 

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