Home Dinero 10 reglas básicas para la economía personal y el emprendimiento

ecopersonal

La economía argentina es desafiante para todos, no sólo para las mujeres. Por eso, acá van algunas claves fundamentales que aplican en general aunque tal vez somos nosotras las que mayor atención debemos prestar. A saber:

Para las cuentas personales

  • Lo que conviene no siempre te conviene. Lo primero es definir los objetivos económicos, no sólo inmediatos sino también de mediano y largo plazo. Recién ahí una sabe qué es lo que más conviene hacer.
  • Antes de tomar cualquier decisión económica, es importante identificar hacia cuál de esos objetivos está orientada. Evitamos así quedarnos siempre en el objetivo de más corto plazo y nunca alcanzar las metas más trascendentes.
  • El objetivo no es la estrategia. Ganarle a la inflación, aprovechar la devaluación o protegernos de ambas no son objetivos, son estrategias circunstanciales para alcanzarlos.
  • El contexto influye pero no manda. Puede afectar nuestras estrategias pero no debe imponer ni descartar los objetivos. El caos externo no tiene por qué ser nuestro caos.
  • Aprender a distinguir las necesidades y las oportunidades de los deseos y la culpa. Tomar una decisión económica en base a cualquiera de las dos primeras opciones es correcto; hacerlo en función de las segundas dos es aceptable sólo si somos conscientes de que deseamos algo y/o sentimos culpa (lo cual no está mal, así somos las mujeres).

Para emprendedoras

  • Antes de lanzarse con un proyecto propio es clave identificar la verdadera motivación, aquello que nos da impulso para avanzar en esa dirección. Eso será determinante para las características del emprendimiento.
  • Definir metas y revisarlas periódicamente previene de frustraciones: muchos proyectos no crecen todo lo que podrían simplemente porque su desarrollo e incremento de ganancias no es realmente lo que más importa.
  • Identificar el propio modelo de trabajo y de vida y evaluar si ambos son compatibles. No es posible sostener el crecimiento de un negocio que va a contramano del estilo de vida que queremos llevar. Esto implica, la mayor parte de las veces, priorizar.
  • Tener claro todos los puntos anteriores es particularmente útil para analizar dónde estuvo “el error” si nuestro proyecto no prosperó y evitar tropezar dos veces con la misma piedra si la decisión es reincidir. Es mucho mejor que quedarnos con el mito “no sirvo para los negocios”.
  • Así como administrar el dinero no es un talento innato que se hereda genéticamente, también la creación de empresas y nuevos negocios es un proceso de aprendizaje para el cual estamos igualmente capacitadas si es nuestra vocación. Es un mundo relativamente nuevo para las mujeres pero también lo es para los hombres vernos ocupar cada vez más espacios en él.

Dejar un comentario

dieciseis − 8 =