Home Enterate 10 claves para entender la economía 2016

La liberación del cepo y la devaluación generaron un nuevo escenario económico algo complejo para este año que se puede repasar en diez punto clave.

  • Recuperación económica. No ocurriría en 2016. Por el contrario, los pronósticos van de una caída del 0,7% como dijo el FMI a 1% del PBI. Sólo en la proyección de escenarios positivos algunas consultoras prevén un avance de apenas 0,4%. La dificultad para recuperar el crecimiento estarán vinculadas, en gran medida, a un escenario internacional poco favorable, con caída del precio de las commodities, la crisis en Brasil y suba de las tasas internacionales.
  • Inflación. El piso es de 30% para 2016, tasa que podría ser mayor y rondar 40% según la magnitud del traslado a precios de la devaluación. La experiencia de enero 2014 indica que el pass through puede ser implacable: alcanzó 42%, lo que explicó 13 puntos de la inflación de 38% de ese año. La suba de tarifas por desmantelamiento de subsidios empeoraría aun más esa situación. Sin embargo, hay quienes creen que los precios ya descontaron gran parte de la devaluación.
  • Rentabilidad vs. Precios. Es el dilema para las empresas, particularmente las de consumo masivo. A diferencia de enero de 2014, ya no existe una “suba postergada o contenida” lo que les permitiría absorber parte del ajuste cambiario. Los cambios en los hábitos de consumo, con caída de ventas de marcas líderes, refuerzan esta teoría. “La devaluación de 2014 nos dejó una gran lección y es que no podemos trasladar todo el impacto a precios de una vez. Se derrumba el mercado”, explicaron en una automotriz líder de ventas.
  • Salarios. Dependerá en gran medida de la postura del nuevo gobierno frente a las paritarias pero, a priori, la expectativa es que los salarios vuelvan a perder la carrera contra la inflación, con una caída real de 3% a 4%. El correlato sería una merma del consumo tal como ocurre en los últimos 22 meses de entre 0,8 y 1,6% según la consultora CCR.
  • Desocupación. Las chances de una mejora en la tasa de desocupación son prácticamente nulas, el gran esfuerzo estará orientado, en cambio, a mantener el nivel de empleo y evitar que se destruyan puestos de trabajo.
  • Tarifas. La eliminación de los subsidios y consecuente suba de tarifas para reducir el gasto público se haría realidad entre febrero y marzo. Se sabe ya que será gradual pero aún así las facturas de gas y luz que más subsidios reciben podrían triplicarse.  El impacto en la inflación podría llegar a los 2 puntos.
  •  Tasas de interés. Con un nivel alto de inflación y para evitar presión sobre el dólar, la tasa de interés se mantendría alta para desalentar el ahorro en dólares, con lo cual habría oportunidades de inversión en pesos como el plazo fijo. Sin embargo, como un nivel alto de tasa es recesivo, el objetivo del Gobierno es ir bajándola en la medida de lo posible para permitir que reaparezca el crédito y no se paralice la producción ni el consumo.
  • Exportaciones: La devaluación no tendría un efecto inmediato en la balanza comercial sino que se produciría lo que los economistas denominan “curva J”. Se trata del encarecimiento inicial de las importaciones necesarias para producir. “Las exportaciones usualmente no reaccionan de manera instantánea a las subas de tipo de cambio”, explican los economistas.
  • Efecto BRIC. Junto con Colombia, Brasil es el país de la región que más devaluó, acumulando una depreciación de 70% en el último año y medio, lo que afecta a 45% de las exportaciones de manufacturas argentinas. Aun con corrección cambiaria, la crisis brasileña seguirá siendo una fuerte tanto por menor demanda como por menor competitividad. A esto se le suma las presiones de China, que también está en un proceso devaluatorio, lo cual que amenaza las exportaciones de soja de la Argentina a ese país.
  • Endeudamiento. El retorno al mercado de capitales será la vía preferencial de ingreso de dólares para alimentar la economía en los primeros años del nuevo Gobierno. El punto es a qué costo: una tasa de entre 7% y 8% para las primeras emisiones es para los economistas Miguel Kiguel o Maximiliano Castillo una estimación optimista pero alcanzable siempre y cuando se solucione el conflicto con los fondos buitre y los holdouts.

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